Agradecer el gesto

Valeria lee el mensaje de Federico, reconoce que hay un grado de autocrítica llamativo para alguien de su perfil, pero al mismo tiempo siente que su energía ya está en otra cosa. No tiene ganas de galopar sobre las inseguridades ajenas ni de actuar de «profesora» en un terreno romántico.

Con total amabilidad pero con una firmeza inquebrantable, le responde al mensaje:

«Hola, Fede. Me alegra mucho que te haya servido la charla y valoro un montón tu honestidad al escribirme esto. Habla muy bien de vos. Pero la verdad es que siento que estamos en sintonías distintas y prefiero no avanzar con otra cita. Te deseo lo mejor en todo.»

Federico le contesta con un «Entendido, respeto tu decisión, gracias por tu franqueza», y el chat queda archivado para siempre.

Valeria apaga el teléfono, apoya la cabeza en la almohada con una profunda sensación de ligereza y se da cuenta de que haber puesto ese límite a tiempo le devolvió una paz enorme. Limpió el tablero de su vida de los espejismos y los egos inflados.

Valeria va al Inicio para elegir otras opciones 

Conéctate conmigo desde mis redes sociales y/o accede a la Comunidad VIP en WhatsApp 

Marcela Scaramuccia