El intento de rescate

Valeria observa cómo Federico gesticula, agita las manos y vuelve a encauzar la charla hacia sus propias conquistas y proyectos, sin dejar eco para que ella exista más allá de ser su público aplaudidor. Por un segundo, evalúa levantarse y dejarlo hablando solo. Sin embargo, algo en su propia estructura empática —esa vieja maña de querer descifrar el trasfondo de las personas— frena el impulso.

«Pobre, en el fondo debe ser un inseguro tremendo que necesita inflarse para que lo quieran», piensa Valeria, cambiando el chip de golpe.

Decide darle el beneficio de la duda. Abandona la postura de evaluadora distante, se recuesta sobre el respaldo del sillón, lo mira con una mezcla de compasión y curiosidad clínica, y decide probar si, bajándole el nivel de exigencia y dándole pie con ternura, Federico logra aflojar la careta de pavo Real y mostrar al ser humano que está atrás.

—Fede, pará un poco —le dice con una sonrisa cálida, interrumpiéndolo con suavidad en medio de su tercer monólogo sobre su éxito profesional—. Me encanta escucharte hablar con tanta pasión, pero hace veinte minutos que no sé qué te pasa a vos de verdad, de adentro. Contame algo que no sea un currículum. ¿Qué te da miedo a vos?

Federico se queda mudo de golpe. El brillo automático de su discurso de seducción se apaga por una fracción de segundo, parpadea desconcertado y la mira como si le hubieran hablado en otro idioma. Por un instante, parece que asoma una rendija de vulnerabilidad real.

Federico parpadea, procesa la pregunta y, por un instante, se le cae la careta de bronce.

—¿Miedo? —repite él, con la voz un tono más baja, perdiendo por fin esa seguridad de atril—. A quedar solo, supongo. A hacer todo bien en lo profesional y llegar a mi casa y que no haya nadie esperando.

Valeria se queda en silencio. Esa frase, tan simple y tan humana, choca de frente con el personaje de pavo real que venía agitando hacía una hora. Por un segundo, la coraza de Federico se ablanda de verdad y el bar ruidoso parece quedar en segundo plano.

Valeria se encuentra ante una nueva bifurcación interna sobre cómo seguir manejando esta situación:

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Marcela Scaramuccia